Demo

5 manías de hombre solo

El disco puede ir acompañado del "pack" de 5 libretos, uno por cada uno de las "Cinco manías de un hombre solo" y la bolsa que cierran el set. Poemarios, reflexiones y notas sobre el proceso de creación del disco y todo lo que orbitaba alrededor del autor.

Letras del disco

La memoria

Le cuesta dar la horas,

se para y cuando llora se oxida su motor.

Se atrasa y se demora

si huele la derrota presagio de un adiós.

Se calza unas botas, se inventa una historia...

Sale por la ciudad

a pasearse la memoria

y para en algún lugar

a pelearse con las olas.

 

Le cuesta estar a solas,

a ratos se soporta pero, de pronto, no.

Se cansa de las cosas

y luego las añora. Se muere sin su olor.

Se toma dos copas, se embruja y se arroja...

Se escapa por la ciudad

a emborracharse la memoria

y para en el mismo bar

a pelearse con las sombras.

Y sale por la ciudad...

Pisando charcos

Sigo buscando la canción que me confiesa

los días que amanezco a la hora de la siesta

cuando me esperan enfadados

problemas y pecados;

los sueños y los planes cancelados.

Todos los "mañana dios dirá"

me miran medio avergonzados,

decepcionados,

que untadas las promesas en carmín

el barman se las ha llevado.

Siguen haciéndome llorar las estaciones,

las bodas, las canciones con apenas tres acordes.

Sigo buscando en el lugar equivocado

al dueño de mis actos,

al que luego limpia el rastro.

Al niño acostumbrado a ser feliz pisando charcos.

                        

Siguen tentándome las áreas de descanso,

los bares que cerramos, las mujeres al piano;

el cine de verano,

el sur y su descaro...

Las luces de las fiestas de tu barrio.

Todos los "mañana dios dirá"

me miran medio avergonzados,

decepcionados,

que untadas las promesas en carmín

el barman se las ha llevado.

Siguen haciéndome llorar las estaciones,

las bodas, las canciones con apenas tres acordes.

Sigo buscando en el lugar equivocado

al dueño de mis actos,

al que luego limpia el rastro.

Al niño acostumbrado a ser feliz pisando charcos.

Tu amante bipolar

Desde el cielo hasta la playa,

desde el mar a la montaña voy tambaleándome;

desde el luto hasta la risa,

del portal a la cornisa voy recorriéndote.

Desde el hielo hasta la fiebre,

del cobijo a la intemperie voy debatiéndome;

desde el lujo a la pobreza,

de los pies a la cabeza voy recordándote

 

que si voy de lado a lado

como un péndulo oscilando

tu tendrás algo que ver;

que aunque fuimos diseñados

para andar dando bandazos

voy equilibrándome

cada vez que sin la ropa

sale de tu luz mi sombra

persiguiéndote.

Entonces soy,

tú sabes que soy,

tu amante bipolar.

 

Desde el techo hasta la alfombra,

desde la puerta a la alcoba voy desquiciándome.

Desde el alba hasta la noche,

de lo rácano al derroche voy calculándote.

Desde el tedio hasta la prisa,

del desnudo a la camisa voy eligiéndome;

desde el miedo a lo valiente,

del pasado a lo presente voy explicándote

 

estribillo

 

De la piel hasta el pijama,

del volcán hasta la dama voy alternándome,

De lo inédito a lo crónico,

de lo genial al tópico voy dibujándote.

De la furia hasta la calma,

del carbón hasta la llama voy alterándome.

De lo trágico a lo cómico

y aunque parezca insólito soy

tu amante bipolar.