Demo

Cuando vuelva la marea

Letras del disco

Hay algo más

Hay un velero a lo lejos que asoma al final de la barra,
hay una dama gastada y un hombre sonriendo a un desliz.
Hay una suerte de risa danzando en el humo sin aire.
Hay una rubia teñida de miedos diciéndome sí.

Hay dos casados con hijos besándose el sexo en el baño,
hay compromisos varados en cuerpos contra la pared,
debe haber sal dentro de esa mirada que me cura tanto

Hay demasiado volumen en versos que no escucha nadie,
hay pasos torpes de baile diciéndose "apriétame más".
Hay un niño aquí que no debiera estar,
a punto de llorar, que no se atreve a ir
a casa una vez más, con otro niño allí
llamándole papá, robándole el abril...

También hay una camarera que quisiera ser algo más,
hay un quizá si es que suena un bolero,
hay un hombre rendido en el suelo.
Y hay que cerrar.

Nunca hay mar al encender la luz,
aunque haya en las miradas cambio de marea.
No es verdad, "te quiero" de papel
escrito con las ansias de dormir con ella.


También hay un talento innato en el mozo que sirve champagne,
hay algo más cuando suena el piano.
Hay un hombre en la barra temblando.
Y hay un amor salvando la luz y, ahí estás tú.

A media estrella

Acaba de brillar algo en lo oscuro (tú). 
Acabo de hacerme mayor. 
Perdido entre cometas rápidas sin luz, respiro. 

Osado como el sexo al labio superior, 
me rindo a mi generación. 
Cruzado vi tu culo y me olvidé de hablar, te miro. 

Liviano pero hermano de la gravedad, 
dictado de cualquier alcohol. 
Posado sin la barra te invité a volar, volamos. 
Me hermano con los astros de empezar 
librándome de atascos, 
me baso en ciertas leyes del querer estar mojados. 

Y reviento, con seguridad el tiempo, 
se hace amigo en el momento del ascenso. 
Ya no te encuentro imaginando el acierto: 
por primera vez el sol. 

Ahora me ves que no me late el corazón 
y el culo se te mueve más y la guitarra es un colchón, 
quizás un disfraz sonoro de la habitación, 
llegamos por el ventanal, volvimos a nuestro rincón. 

Luego te fuiste y otra vez esperma solo sin cenar, 
dibujos de parejas pintanto en las nubes 
la bandera azul y blanca 
y no va más a Júpiter y me quedé 
sentado a media estrella 
del amor eterno por primera vez. 

Lo recuerdo cada asomo de verano, 
cada septiembre de marzo con silencio, 
debo estar cuerdo, 
oigo orgasmos en el cielo 
con el viento a mi favor. 

Lloramos diciendo que no lo volveríamos a hacer, 
sentada a media estrella 
se quedó mirando la acrobacia de un cobarde 
que no ve desde ese día nada más 
que amores en el aire... 
amores en el aire.

Imagínanos

Imagíname feliz, así será como un cuento.
Imagínate un desliz sobre un tapiz de cielo. 
Luego escribiré Berlín para que llegue el invierno, 
rodaremos y el jardín será un vestido nuevo. 
Luego otra vez a vivir, luego primavera invierno... 

Imagínatelo así, con esta cara de baile, 
como quien te hace reír y te besa en la tarde, 
luego una canción sin mí. 
Imagínate un perdón por lo bailado,
un no te quiero tanto sin salvarte antes, 
reavivar desplantes posado en tus labios,
levitar sin aire queriendo ser viento, 
tengo demasiado tiempo libre para ser feliz, 
tengo que salir de aquí, me estoy volviendo cuerdo. 

Y miro la cara que tiene la luna y yo, 
que busco en la tuya el futuro
y lo encuentro solo cuando bebo 
lo siento, me voy... 

Y un colibrí de palabras, lentas sin significado, 
a una garganta que canta, un medidor de pasado, 
aún no es tarde es mañana, aún me quieres callado...
Ahora baila. Baila.

Imagínanos sin mar pero mojados,
dos acantilados y un barco de vela. 
Un abrazo largo de sonido celta,
recoger lo que ha dejado una marea llena. 
Y pasear descalzos con nuestro tesoro 
y tú, dices que te quedas y nunca acaba el verano. 

Vamos a hablarlo, ¿qué te molesta al vivir? 
Somos dos barcos varados, somos Machado y Machín. 
Vamos a un lado, hay otro pero no aquí, 
vamos rodando descalzos, vamos queriendo seguir, vamos callados...

No te quiero tanto

Me ha llamado caballero 
la puerta de un lavabo. 
Me he mirado en el espejo 
y no era cierto, y he llorado. 
Hoy no tengo la cabeza 
como para hacerte un tema y ando. 
Ando equivocado y sin camisa, 
soy un carnaval de Cádiz y ando. 
Y guardo en la memoria el equilibrio 
de un Domingo atravesado, 
y guardo aquel retrato de tu pecho 
que escondí en el calendario. 

Te he dejado en la despensa lunas, 
si acaso es que oscurece. 
Creo que se hace tarde y ya empezó la orquesta. 
Busca entre la gente. 
Caras demasiado cuerdas 
para un escenario cada Viernes, 
esperaré hasta el Sábado 
y la feria fue cambiándome la suerte. 

Pongamos que te pongo y me pones 
el derroche entre las manos. 
Pongamos que él te llama y no le coges, 
y se nos juntan los labios. 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto 
como para no ver que hay gente aquí, a mi lado. 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto 
los días de Domingo que pesan como años. 

No te quiero tanto... 

Qué hacemos de los dos ahora 
que ya me quiero un poco, 
que me moja el mar del sur los pies. 
Me moja y no estoy solo. 
Medio loco como tú, como aquel verano azul 
que se nos fue de las manos. 
Despierta ya, mi bien, 
despierta que ya amaneció, 
que otra vez nos llama hacienda, 
que hay atasco en la M - 30, 
y aún nos quedan fuerzas 
para medio asalto en la calle Libertad. 

Pongamos entre los dos dos Gyn Tonics 
en lugar de tu abogado. 
Pongamos que él te llama y no le coges, 
y se nos juntan los labios. 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, 
pensándote después de un polvo en cualquier baño. 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, 
buscando no encontrarte perdido en otros brazos. 

No te quiero tanto... 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, 
si acaso es que te ciega la luz de un escenario. 

Y no te quiero tanto... y no te quiero tanto, 
que tengo más amigos que tú soldados rasos, 

No te quiero tanto...

Lo malo está en el aire

Tengo equivocada la despensa. 
Tengo suerte de tenerte en la cabeza. 
Como quién tiene un fracaso.
Tengo un vaso, sal y espera.


Tengo un “no me llores que ya eres mayor”. 
Débil de inspecciones, técnicas sobre el abrazo. 
Me descalzo y te envenena el dolor como el tabaco. 
Me hace daño que te quedes tanto rato en el estanco. 
Hasta ni vuelvas.

 
No tengo corazón.
Guardo el equipaje, se me olvida la reserva. 
Cuánto pesa este desastre de esperarte en cada fiesta. 
Hasta que cierran los bares y no me cuidan, 
ni me tapan al dormir 

Lo malo está en el aire, y si no respiras te mueres 
El mar llenito de redes, la madera escucha y arde 
Hay dos cuerpos en la tarde entregándose al amor 
Hasta ser más en nueve meses 

No quiero volver a verte, 
te di más importancia que al paz mundial. 
Volver a verte, volver a rendir cuentas con el mal. 
Lo malo está en el aire, y si no respiras te entiendo 
El amor son dos rosales, tu y yo fuimos uno y medio, 
hay verdades en el viento, 
cuando viene de “Levántate chaval”. 

Hay más de dos bellezas como tú, 
que yo saliendo de la luz, soy sol. 

No quiero volver a verte, 
te di más importacia que a la luz vital. 
Volver a verte, sería solamente naufragar. 
No quiero volver a verte, y tu jugando 
en la sala de estar contigo muero. 
Me salvo de lo bello. 
Adiós 


Adiós…

No me queda un abril para ti

Me he cansado de ver hombres solos paseando las playas.
Me he cansado de ser.
Y he paseado con ellos tu rostro,
presos de la belleza,
olvidando cómo era el reflejo de luna en el fondo
del mar, que alguna vez desvestimos tú y yo,
del sonido al nacer, el sonrojo del sol.
No me queda un abril para ti.

Y otro día salió y uno menos que llevarse a tu boca.
Otro acorde mayor.
Y el café que llovía en el campo, ahora siembra la colcha,
horizonte en el cuerpo desnudo a un futuro que añora.
Viento, llévame a ver lo que siente un halcón,
viento tira de mí, se me apaga la voz.
No me queda un abril para ti...

Cámbiame la escena, vuélvete humedad y llora.
Deja que me duerma, hace tanto tiempo que no truena amor,
hace tanto tiempo que no tiemblas...

Independientemente de la luz, puedo verte
alejando de mí todo rastro de amor,
descargando el dolor de una vida infeliz.
No me queda un abril para ti.

Una voz a lo lejos que alumbra cual cambio fatal
el talento, es el viaje más largo
y, no siento aquí un dolor igual
a la falta de un hermano de un abrazo,
añorar lo que nunca ha pasado y más.

Una falta de amor lo que tiene este bar,
un latir de canción, la ciudad.
Quiero volver al norte, a mi lugar,
quiero saber si los rosales han cambiado,
qué hay de malo en una casa junto al mar.
Quiero volver atrás, atrás es renacer,
volver a navegar rogando entre mi gente.

No quiero no querer, sentir miedo otra vez,
volver a oír mi acento en los andenes, despidiéndose.
Viento llévame a ver lo que siente un halcón, viento tira de mí,
se me apaga la voz...

No me queda un abril para ti.

La vi bailar flamenco

Mírame que tengo sol 
y una bandera blanca alzada de quererte. 
Mírame al cuerpo pegada arena para siempre. 
Mírate limpia de voz, 
repleta de silencio como mar en calma, 
mira qué te están gritando las sirenas guapas. 

Mira y ven que el que no mira canta, 
rodeado de bahía. 

Míranos hechos de ron 
apreciando el humor moreno y elegante. 
Cálate de baños, 
sécate libre en el aire. 
Toda mar delante, 
detrás la mañana. 

Mira que hasta la caleta canta, 
haciéndonos conciertos. 
La mujer más hermosa del mundo 
ahora baila flamenco. 

Y luego vino el vendaval, 
te levantó el disfraz 
y yo lloré primero. 

Y nos volvió loco el levante 
de tanto ponernos. 
Esperaré, me dijo, 
era media noche 
y luego levantó los brazos. 
Y vi volar a una mujer llevándose el verano. 

Dime a mí que hace un gallego en Cádiz 
soñando bulerías. 
10 de Abril la vi bailar flamenco 
y me cambió la vida.

Más de un 36

Cuando baja la marea, cuando aprieta el corazón, allí 
estas tú y yo, contigo adentro.

 
Cuanto más dura es la pena, más cargado viene el ron. 
Me está diciendo la razón, esta noche fue la buena. 
Llevo lo de ayer a cuestas, más te quiero, me quedé mirándote
a duermevela.

 
Desconozco bien tu nombre, calzas más de un 36, 
hueles a azahar también, sé que bebes ron a secas.

 
Hey! Despierta.

 
Sabes cómo ayer, con la boca más seca, el sexo que se fue,
sonríe en la despensa , como puede ser, que lleves 
en la piel agua y arena, tardas en amanecer, me pierden 
las maneras, lo que no se ve, es lo que antes despierta, 
vuélveme a querer, como lo hiciste ayer bailando lenta... 


Tras un ojo llega el otro, tras un polvo otro más largo, 
hay un gato en el tejado que me vio llorar, te estás 
perdiendo un verano concentrado en la mañana, me estoy 
preguntando si te quedarás, pasado el escenario,
ya he pasado por ti.

 
Tenías otros nombres, mismas ganas de reír. 
Vestías otro acento y en el pelo flores, 
creo que ya he estado aquí.

 
Eres la del cuerpo de flores, la del mes de abril, 
la que hizo en la guitarra marcas que hacen cicatriz. 
Te veo sobre la cama y quiero quedarme a vivir
y no sé ni tu nombre.

 

Tras un ojo llega el otro luego ciérrame los labios. 
Hay un gato en el tejado que me hace llorar. 
Cuando baje la marea...

Benijo

Apuro el paso 
para que no llegara la noche, 
y poder enseñarme la playa, 
apuro el paso. 
Nos cayó el vaso 
Y rompió salpicándole flores 
En su pelo tallado el verano. 
Apuré el vaso. 

Y tengo miedo de encontrarte 
Y no aguantar las ganas de tirarte al suelo 
Volver a romperte la falda 
Luego tejer un mantel entre mi boca y su pecho 
Llenar de sal los pliegues de su espalda. 

La vi bañarse una vez 
y me sacó los colores 
La vi desnuda y lloré, 
lloró conmigo la noche. 

Baile con ella después 
como buen enamorado 
Cántame algo y cante, 
Lo que ella quiso. 

Y los barcos 
Fugaron para volver 
A dejarme tirado en un puerto 
Su acento era milagro. 

El viento rizándole en silencio la piel 
A la arena pegada y los besos 
siguientes fueron hoy, quédate 
Y me quede parado en el tiempo 
Y nos siguió la madera. 

Prendimos fuego al hostal 
Te entretuve con la orquesta 
Disfrazados de dos más 
Nos declaramos culpables 
De la subida del mar. 
Desafinamos canciones 
Se nos prohibía llorar. 
Hoy te he vuelto a recordar, 
hoy te he vuelto a recordar 

De que me sirve esperarte 
si me traes sueño y no hay mas. 
Que un circo triste y cobarde que no quiere regresar 
Te veo en cada gaviota 
Aunque no sepa si hay mar 

Detrás de cada pareja no tengo con quien bailar 
Desnúdate que hay tormenta 
Y llueve por no llorar. 

Juré contar nuestra historia, nunca decir la verdad 
Te llevaste mi memoria. 
Juraste no regresar, 
Te veo en cada gaviota, juré contar nuestra historia. 

Hoy te he vuelto a recordar, 
Hoy te he vuelto a recordar.

Piedras y charcos

Me duele la piel de estar en tu espalda 
Me duele la risa de usarla en la playa 
Que mira la vida contigo mojada 
Me duele el reloj, ya se que se acaba 

No acabes amor, que empieza la duda 
Nos queda un colchón de salitre y cura 
Por manta un avión con alas de luna 
Sonríen los dos, le escribe en la nuca 


Somos dos notas comunes 
En un jardín de tu barrio 
Soy una especie de colgado, colgado 

Somos el norte y el este al sur de piedras y charcos 
Somos dos locos, enamorados, por un rato 

Fueron brillando a lo lejos como la estela de un faro 
Fueron gaviotas, volando largo 
Fueron sirenas y luces, con sus padres a buscarlos 
Jamás volvieron a ser humanos, humanos

Perdón por los bailes

El hotel no está tan mal como pensaba 
hay disparos entre un árbol 
y una ráfaga de viento en la ventana 

En la calle un niño roba a un indigente 
que se esconde de la gente 
por vergüenza no levanta la mirada 
Y una puta me sonríe 
le hago gracia 

Me tiré la flor que adorna la bañera 
me recuerda la escalera 
que me hacías bajar 
para besarte el sexo 
Como una droga cortada 
me endurece tu recuerdo y ahí me quedo 

Voy a tener que volver a pedir 
que no me pasen llamadas 
ya ves 
no hay más que un cuerpo en el suelo 
pensando en tu aliento 
que empieza a gemir 
Vas a tener que volver 
O no sé si esta noche habrá concierto 

Ay amor 
que no eres como el viento 
que hay cerca 
en todo este desierto 
no ves 
que se me abre la boca 

Ay amor 
cargado de recuerdos 
en la luz 
que amanece diciendo 
que tu 
sonríes más ahora 


Hay una mujer maldita 
que me habla de ti en el bar que esté 
Un rock n' roll 
y una fotografía a medias 

Hay hotel 
con un niño cabrón 
con un mendigo robado 
con una dama a mi lado 
que vino a cobrarme el amor 
que en la calle sonrió 
a tus verdades 

Que vino a matarte 
Que vino a matarte 
Que vino a robarte la voz 
a pedirme perdón por los bailes 
y subió a brindarme el calor 
que tu cuerpo no dio 

Y si no quieres venir 
no habrá charco de sangre 
y luego llega el desastre 
de tocarme solo 
ni más canciones cobardes 
ni ramos de escombros 

Y si te quieres venir 
tráete una copa de vino 
una sonrisa carmín 
un malecón de suspiros 

Y si te quieres venir 
tráete una copa de vino 

Y si te quieres venir 
tráete una copa de vino 
Y si te quieres venir 

Que vino a matarte 
Que vino a robarte la voz 
a pedirme perdón por los bailes 
y subió a brindarme el calor 
que tu cuerpo no dio 

Hay una mujer maldita 
que me habla de ti en el bar que esté 
he hecho un rock n' roll a medias 

Vuelvo a verte 
morena entre la gente 
tan guapa como siempre 
pero ahora en los hoteles 
guardo otra ropa interior 

Vuelvo a verte 
sonriendo en los andenes 
tapándome la luna 
y nunca lavé al coche 
callando este derroche 
gritando yo ninguna 

Vuelvo a verte 
morena entre la gente 
tan guapa como siempre 
pero ahora en los hoteles 
guardo otra ropa interior 

Vuelvo a verte 
sonriendo en los andenes 
tapándome la luna 
y nunca lavé al coche 
callando este derroche 
gritando yo ninguna 
vuelvo a verte 

Ay amor…

Tengo 26

Por derecho tengo el lado bueno de tu espalda, 
suelo estar desafinado entre la gente. 
Viajo más de lo que debo, debería beber menos. 
Por favor aún no te vistas, no te vayas. 

Por amor dejé a mi hermano con mi hermana. 
Por la infancia sé lo que es felicidad. 
Una noche vi una luna que miraba 
y bailamos en secreto sobre el mar. 

Tengo 26, soy feliz así, 
tengo tres amigos, dos hermanos, nada suelto. 
No sé qué decir, nunca creí en Dios. 
Soy fruto de un cuento que escribió mi padre, 
mi madre lo cantó. 

Por los libros que sostuve me mantengo. 
Llevo con la voz un acento de sal. 
He llorado con un beso no robado. 
Por remar junto a mis padres soy verdad. 

En esta vida vi salir del agua mil delfines, 
rezar a dioses que no existen pero matan a gente. 
Fui con la guitarra hasta Madrid. 
Eché de menos a mis padres, 
eché de más algunos bares... viví feliz. 

Mis canciones han viajado más que yo, 
han besado más que yo, 
sonarán cuando yo no. 
Nunca me ha faltado nada en el amor, 
fue mi casa y mi colchón una playa enamorada. 

He aprendido a perder, 
he visto la luna en Montmartre, 
he visto a una niña que es madre, 
he visto a un hombre que es mujer. 

Me alejé sin querer, 
me he visto muerto en un lavabo, 
por la corriente arrastrado 
sin saberlo, me alejé. 

He visto como al llover 
casi a diario nace un verde. 
Sobre el asfalto he visto gente que ha caido por volar. 
He oído cantar a mi madre cuando aún yo no podía. 

Tengo 26, soy feliz así, 
tengo tres amigos, dos hermanos, nada suelto. 
No sé qué decir, nunca creí en Dios. 
Soy fruto de un cuento que escribió mi padre, 
mi madre lo cantó. 

Tengo 26 años y a vivir.